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El Rival: Gimnàstic de Tarragona

Catorce años después, el Nástic de Tarragona visita Butarque. El equipo de Vicente Moreno visita el feudo pepinero ocupando la quinta plaza, y siendo una de las revelaciones de este incio de temporada tras ascender de Segunda B este mismo año.

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Por Joan Alfons López | Periodista de Esportsdelcamp.cat y Tarragona Radio

Más de 14 años. Este es el tiempo que lleva el Nàstic sin aproximarse por Butarque. Hay que remontar-se a un lejano 30 de septiembre de 2001 para encontrar la única visita tarraconense a territorio pepinero. Victoria blanquiazul para aquél entonces contra un Nàstic que, únicamente, conserva a su presidente, uno de sus fisioterapeutas y el delegado de campo. Desde entonces, el conjunto grana ha sido una auténtica montaña rusa deportiva: bajó esa misma temporada a Segunda B, volvió a Segunda A en el 2004, subió a Primera en 2006, bajó un año después y se desplomó, con deudas económicas históricas, a Segunda B en el año 2012. No fue hasta el curso pasado cuando el conjunto grana volvió a la categoría natural del club en el nuevo milenio. Cerca estuvieron Nàstic y Leganés de cruzarse en el playoff de ascenso el 2014. Los tarraconenses quedaron emparejados contra el Llagostera y evitaron al Lega, que se las vio con el Hospitalet. Pese a que los nastiqueros se estamparon de morros en tierras gerundenses tras tener el ascenso en la mano, sólo tardó un año en lograr el objetivo: volver a Segunda con el objetivo de no marcharse.

Y regresar por la puerta grande es lo que ha conseguido (de momento). El núcleo duro, futbolístico y humano, formado los últimos dos años en Segunda División B se ha visto retocado y reforzado por la experiencia de futbolistas como el defensa Iago Bouzón, el centrocampista Sergio Tejera o los atacantes Miguel Palanca y Achille Emaná. Por suerte pepinera, éste último no estará este domingo en Butarque para sorprender como lo suele hacer cada fin de semana. El toque de improvisación del Nàstic se quedará en casa por sanción. Aún así, no subestimen este equipo que va con la piel de cordero aunque debajo se esconda un lobo con los dientes muy afilados. No serán pocos los que se escuden en la fortaleza de Butarque. Tres derrotas en año y medio en la Liga Adelante lo abalan. Pero este Nàstic ya sabe lo que es comerle la oreja a auténticos maestros, en este sentido, en la categoría. Los grana vienen de ganar en Miranda de Ebro, dónde nadie lo había hecho esta campaña. Anteriormente se consiguió bailar una Ponferradina en el Toralín que aún no se explica como no perdió por 2 a 4 (mínimo).

Encontrar la clave de este Nàstic no es fácil. Tiene muchos engranajes que funcionan a la perfección gracias al cuidado y mantenimiento de un entrenador que huele a Primera: Vicente Moreno. El exmediocentro del Xerez ya ha dado lecciones a los rivales de como sacar zumo de una piedra. El técnico es consciente que tiene unas cartas limitadas y, como buen jugador de póker, sabe tirarse faroles y apuñalar el rival en el momento adecuado. En Córdoba, los grana dominaron el partido llegando a disponer de una posesión del balón casi “guardiolística” mientras que en Anduva el equipo cedió el control al rival y buscó el contraataque letal cuando el Mirandés estaba ya entre agotado y desesperado. El hermetismo que rodea al equipo, propiciado por Moreno y secundado por la dirección deportiva, permite al valenciano poder sorprender a los rivales. No esperéis saber un once del Nàstic, ni la táctica que se verá sobre el césped de Butarque. Cuando todo parece cantado, los grana sorprenden.

La capacidad de sorprender es, precisamente, lo que tiene a la afición enamorada. Tras años luchando contra la presión de conseguir ascender, la afición nastiquera vive con ilusión este retorno a Segunda. El equipo quiere romper techos. El primero que se va a encontrar es el de los 50 puntos. Tras menos de media liga, ya se ha conseguido más de la mitad del reto. Si no aflojan el ritmo, luchar por el playoff de ascenso no será ninguna utopía. La grada repasa cada fin de semana la clasificación, recurriendo al mítico, nostálgico pero aún operativo Teletexto. La ilusión es tal que los kilómetros de distancia no son una excusa. El Nàstic no estará solo en Butarque para conseguir aquello que nunca ha logrado: rascarle algún punto al Lega. Siempre nos habéis ganado. Eso sí, sólo nos hemos encontrado en dos ocasiones. Ya dicen que a la tercera va la vencida.

 

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