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En 5 claves: C.A. Osasuna

¿Cómo ha sentado la destitución de Enrique Martín y la contratación de Joaquín Caparrós en la capital navarra?

Ha sido un trago muy duro para la afición rojilla, porque Enrique Martín es mucho más que un entrenador. Es el hombre-milagro en Pamplona, capaz de salvarnos del descenso a 2ªB en dos ocasiones, subirnos a Primera cuando parecía impensable por el nivel de la plantilla, y conseguir recursos económicos para sanear las maltrechas cuentas del club. Y en el apartado psicológico, ha devuelto la fe en un equipo y la felicidad a toda una comunidad como Navarra y a toda una ciudad como Pamplona. Eternamente agradecidos, todo lo que se diga de Enrique es poco, pero ya es una etapa cualquiera. Quién sabe si deberemos llamar de nuevo al bombero Martín en algún momento para rescatar de nuevo al equipo, pero ahora ya es agua pasado y hay que centrarse en lo que viene.

Joaquín Caparrós es el mejor entrenador que Osasuna podía contratar para sustituir a la Bruja de Campanas. Es un hombre de proyectos, que le gusta transmitir garra y energía al equipo, competitividad, lucha y entrega, sacrificio… Valores muy arraigados en El Sadar y con los que se identifica equipo y afición. No le queda otra más que trabajar con los chavales de la primera plantilla y con los que vienen de abajo. Él ha hecho debutar en su carrera a 17 internacionales españoles, una barbaridad, por lo que tiene poco que demostrar y debemos tener paciencia para que su trabajo dé frutos, aunque el calendario aprieta.

¿Cuál es el margen que tiene Caparrós para sacar al equipo de los puestos de descenso?

No hay que volverse locos, el equipo está a tres puntos de la permanencia, y este año parece que va a estar más barata que nunca. Al final Osasuna debe pretender estar con vida hasta el último partido, competir hasta el final. Ese debe ser el objetivo, y que el equipo tenga compromiso y se entregue. Si el equipo transmite, la grada empuja y Osasuna tendrá opciones de quedarse en primera hasta el final. Caparrós tiene todo el crédito del mundo, y ha cogido el toro cuando vienen compromisos contra rivales directos. 3 derrotas consecutivas le dejarían mermado, pero habrá que ver si cambia algo en el equipo y lo que transmiten desde el césped.

Han salido a la luz muchas informaciones de dentro del Club ¿aparte de los resultados deportivos, ha sido ese ambiente el que ha llevado a estar tan mal posicionado en la tabla a los rojillos?

Para nada, todo lo contrario. No es fácil tomar el pulso a la categoría, y menos para un equipo tan joven y con escasa experiencia en Primera. Además, hay que tener en cuenta que Osasuna acabó a finales de junio la temporada, y eso al final se arrastra, y de los 11 fichajes de verano sólo 2 estaban contando para Enrique. Es un cúmulo de circunstancias, pero Osasuna ha demostrado también que es capaz de ganar en cualquier campo. En San Mamés jugó 45 minutos a gran nivel, y si no es por las lesiones nos llevamos el partido. Sergio León y Oriol Riera hacen una dupla peligrosa que va a meter muchos goles. Torres y De las Cuevas deben asumir mayores cuotas de responsabilidad; Berenguer si recupera su posición arriba puede ser peligroso. El talón de aquiles está en la portería. Nauzet ha demostrado no tener nivel para la categoría. Creo que en el mercado invernal Osasuna debería buscar portero y un buen central con experiencia para tapar esas carencias.

¿Cómo está siendo el rendimiento de las caras nuevas, algunas de ellas petición expresa del antiguo míster osasunista?

Aquí hay que separar a Sergio León del resto de fichajes. Es un delantero top, que lucha, pelea, tiene gol, olfato, es muy ambicioso. Oriol Riera lo hace mejor todavía, porque arrastra a los centrales, cae a banda dejándole espacios. La gente sólo se fija en los goles de Sergio León, pero el trabajo de Oriol es impresionante, y nos van a dar muchas alegrías este año. El resto de fichajes deben dar un paso al frente. Salvo Digard, que se pierde por lesión la temporada, se espera mucho más de Fran Mérida, Fausto Tienza, Riviére y compañía. No es fácil hacerse un hueco en el equipo con chavales de la casa tan jóvenes que quieren ser futbolistas y demostrar. De momento han decepcionado mucho.

Por tercer año consecutivo leganenses y pamplonicas se vuelven a ver las caras en liga. ¿Cómo se ve al conjunto blanquiazul desde la perspectiva osasunista? ¿Será un partido con tintes de revancha tras casi ser los de Asier Garitano los verdugos rojillos dos años atrás?

No, en Pamplona se ve con mucho cariño al Leganés por muchos motivos. Es un club humilde que ha llegado a la cima del fútbol moderno con trabajo y paciencia. A muchos les recuerda a aquél Osasuna de Lotina que se coló entre los grandes y tuvo que pelear panza arriba por quedarse en Primera el primer año. Además, y hablo por experiencia propia, el recibimiento que ha tenido siempre la afición rojilla por parte de toda la ciudad de Leganés y en Butarque ha sido de 10, y es uno de los campos donde apetece ir a jugar y ver al equipo. Seremos rivales despiadados en el campo, porque parece que ambos vamos a estar condenados a luchar abajo hasta el final, pero en la grada y en los bares de Butarque se respira una cercanía y un buen rollo que no es habitual, por desgracia, en los tiempos que corren.

Agradecimientos a Pablo Berraondo, Coeditor de MARCA Plus

1 Respuesta a los comentarios

  1. Avatar
    noviembre 18, 2016

    Leí ayer en la prensa de la capital de España (diario AS 17/11/2016)) que el actual técnico del Osasuna había sido jugador del C.D. Leganés. Hoy he leido que dan, igualmente, la misma noticia en la prensa navarra (Navarra Sport 17/11/2016). Me llama la atención que la prensa local de Leganés no se haya hecho eco de esta noticia (o al menos yo no la he visto), aunque sí es cierto que en Leganés ya había quedado comentado anteriormente en SOMOS LEGA (en blog la Chilena del ascenso 09/11/2016). A lo mejor dentro de “X” tiempo algún medio saca que el Lega le ha marcado al Real Madrid 12 goles a lo largo de sus enfrentamientos aunque en este último del Bernabeu no consiguiera ninguno. Esperemos.

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