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El retorno de Erik Morán a Butarque

Erik Morán Arribas (Portugalete, 25 de mayo de 1991) ha sido traspasado al club pepinero procedente del Real Zaragoza con un contrato que finalizará en junio de 2018. Tras pasar el último año y medio en la capital aragonesas, el jugador vasco vuelve a la que fue su casa durante seis meses en 2015.

Erik Morán en un partido frente al Valladolid (Foto: Foto: Dani Marzo)

Criado en Lezama junto a una hornada incontable de ex pepineros (Mikel Santamaría, Guillermo, Eizmendi y Javi Eraso) y otros con los que volverá a encontrarse como Bustinza o Serantes, siempre destacó como uno de los mejores pivotes defensivos de su año, siendo llamado en su época juvenil por la selección española (de pie, el quinto por la derecha). En su último año no pudo levantar la Copa del Rey, ya que perdieron en la final ante el Sevilla, en un partido donde fue expulsado. Se pasaría la temporada siguiente en el Basconia antes de dar el salto definitivo al Bilbao Athletic, con el que disputaría esa campaña 2009/2010 tres partidos de liga.

Ya a plenas órdenes de De La Fuente, el de Portugalete fue cogiendo galones a medida que fue desarrollándose la temporada y terminó participando en 18 encuentros. La llegada del Cuco Ziganda le abre las puertas de la titularidad y le otorga galones en el centro del campo hasta que se lesiona justo antes de acabar la primera vuelta y reaparece en el tramo final de temporada completando 21 partidos, solo siendo el de su vuelta como suplente, en los que anotó su primer gol en la categoría, ante el Sestao en el último partido de esa campaña.

Llegaría su año de consagración en la 12/13, donde hizo una formidable pareja junto a Javi Eraso en el centro del campo. Entre ambos llevaron al filial bilbaíno hasta las eliminatorias de playoff de ascenso a Segunda, donde fueron eliminados por el Huracán de Valencia. En el aspecto personal, lo jugó prácticamente todo a excepción de partidos por sanción y entre medias Caparrós lo hizo debutar en Europa League ante Kiryat Shmona y Sparta de Praga y posteriormente en Primera, en un 0-3 ante el Real Madrid. Marcó cuatro goles (dos de penalti) en los 39 encuentros que disputó.

Eso le valió para ganarse un sitio en la primera plantilla a las órdenes de Ernesto Valverde el pasado año. Su rol principal era el de sustituto de Iturraspe, pero el “Txingurri” le probó en algún partido en la posición de Mikel Rico, incitándole a que llegase con más asiduidad al área rival. Disputó 14 partidos de liga y dos de copa. Su última campaña en Bilbao no tuvo demasiada suerte tras el cambio de posición de San José que le ha tapó los pocos minutos que pudiera disponer. Solo participó en cuatro partidos: Granada y Getafe en liga, Alcoyano en copa y Napoli en Champions.

Puso rumbo a Leganés para jugar la segunda vuelta de la liga 14/15, completando 17 partidos que le sirvieron para que los pepineros trataran de echar el resto sobre él la pasada campaña. No fue así y el Zaragoza apostó por él para intentar volver a Primera División. En la escuadra maña jugaría 35 partidos de liga y uno de copa, inclusive el último en Palamós donde el conjunto blanco perdió las opciones de clasificarse para el playoff tras caer catastróficamente ante el Llagostera. Esta presente temporada ha perdido protagonismo a pesar de haber disputado 18 partidos entre las dos competiciones siendo relegado a un rol más secundario por Zapater, Ros o Jesús Valentín.

Erik Morán no es un desconocido para el respetable de Butarque. En lo futbolístico es un centrocampista como le denominan sus más cercanos “estilo Busquets, alto y flaco, tiene un buen pase interior”. Sacrificado en la medular, se ofrece constantemente, siendo normalmente el encargado de esa labor de conexión entre la defensa y la zona de tres cuartos de campos en la salida del balón.

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