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Stranger Things

Foto: CRISTINA QUICLERA. FP-PHOTO

N

o era normal lo que estaba pasando en Leganés. 17 puntos en su casillero, sólo tres goles en contra en nueve partidos, ocupando puestos europeos… Cosas extrañas, o más bien gilipolleces y chorradas, como podría decir el propio Asier Garitano, que ayer intentó gestionar un partido que se le puso pronto cuesta arriba cuando Sarabia encontró por arte de magia a Ben Yedder para hacer el primero. Paranormal es lo que debió de sentir Amrabat cuando en cada toque con un jugador sevillista se interpretaba por Medié Jiménez como falta en su contra. Beauvue también debió de padecer el mismo sentimiento cuando el brazo de Kjaer no dejaba de impactar en su cara y el árbitro solo veía ilusiones.

Si pareció atisbar algo el colegiado en el penaltito de Corchia al jefe Jim Szymanowski Hopper que le ganó perfectamente la posición y fue empujado en el aire cuando se disponía a rematar. Tablas en el marcador y los primeros fantasmas empezaban a sobrevolar en el Ramón Sánchez-Pizjuán viendo que de nuevo el Leganés arañaba un empate en el mismo lugar que vio ese flamante taconazo de Gabriel unos meses antes. Pero el conjunto pepinero no creyó, no vio posible tomar el enésimo campo visitante y el Sevilla despertó de la pesadilla que estaba viviendo.

Sarabia, ese hijo pródigo de la ciudad vecina, aprovechó un balón rebotado que previamente había robado Banega a un desdibujado Gabriel y se plantó en la frontal del área. Allí, con la cercanía de Halloween latente, volvió a disfrazarse de verdugo para ejecutar una vez más a un combativo Leganés como ya hiciera en Butarque el pasado año y aprovechar de paso para resucitar a su técnico Eduardo Berizzo y devolver a la realidad a un Leganés que ha pasado unas semanas en un mundo paralelo que no es el suyo.

A pesar de la derrota el descenso sigue estando a once (eleven) puntos y los próximos monstruos, Valencia, Barcelona y Celta, harán que pasen ‘cosas extrañas‘ con respecto a lo vivido en este arranque de campaña y donde el Leganés tendrá que demostrar si esa realidad alternativa en la que ha estado viviendo es realmente la que se corresponde con el mundo real en el que nos encontramos.

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