Open top menu

La sabiduría del octogenario

– ¿Pero qué estás diciendo bolo?

– Un equipo así no merece estar en Primera.

– Joven, hace cinco años, el Leganés se jugó la vida en el Salto del Caballo y mira dónde está ahora. Justo en el momento que todos lo daban por descendido acabó siendo el punto de inflexión para terminar consiguiendo lo que es hoy en día.

Seguramente no hará falta que les diga que tuve que seguir el encuentro del sábado en un bar de la ciudad Imperial plagado de clientes que en su gran mayoría no les importaba el Lega, únicamente querían ver fútbol. Estuve revolviéndome como gato panza arriba ante la cantidad de menosprecios que escuchaba. Menosprecios sin ningún tipo de criterio. Sólo me sentí respaldado por Don José, un simpático octogenario, que hablaba bien, era persuasivo y destilaba sabiduría. Esa sabiduría que solamente la da el haber vivido.

Les voy a decir una cosa y guárdenme el secreto, a mí también me pareció un partido desastroso, poco digno de la categoría y aun así hice piña con el entrañable Don José. A pesar de no reconocer a un Lega que estuvo falto de intensidad, falto de contundencia e incluso con algunos jugadores que siempre juegan con la curva de su sonrisa en el rostro y que de repente pareciera haber desaparecido, me fue imposible no defender a capa y espada el derecho a creer en ellos. El derecho a ser respetados, porque si todos los lugareños que me rodeaban entre cervezas y tapas se hubieran parado un solo segundo a pensar la trayectoria que lleva el Lega esta temporada, al menos hubieran concedido el beneficio de la duda a un club que ha llegado a la élite por méritos propios.

Ahora bien, tras pasar unos días, y examinando todo de una manera más sosegada, no parece todo tan negro. Es verdad que el Lega siempre tiene unas señas de identidad que si las pierde parece que no estás viendo al mismo equipo. Pero también les digo, a riesgo de parecer una rara avis en la montaña rusa del fútbol, prefiero perder un partido con esas señas de identidad. En tierras gallegas el Lega no existió y cuando quiso no pudo. No era el día. Pero hagan el ejercicio de valorar en cuantos partidos el Lega no fue el Lega. Hagan caso a Don José, que no han sido tantos.

– ¿Y eso qué importa? Yo le estoy comentando lo que veo. ¡Es lamentable!

– Tómalo como una ley de vida: nunca menosprecies a nadie tan a la ligera y menos si no conoces lo que es capaz de lograr…

Todavía no hay comentarios.

Nadie ha dejado un comentario para este post. Aun.

Leave a comment