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Gracias, Asier

S

e presentó en Butarque con una camisa gris, bien peinado y haciendo gala de su enorme prudencia ante los medios. Lo de los medios es un decir porque el 15 de julio de 2013, la sala de prensa de Butarque estaba repleta, pero repleta de aficionados. La fotografía de aquel lunes era divertida entre muchas bermudas y pocas grabadoras. El míster, con un discurso sensato y conciso, no prometió absolutamente nada. Fue frío como el hielo y despejó la opción de repetir el ‘play-off’ que Pablo Alfaro le había dejado como herencia un año antes. La idea de Asier Garitano en su presentación como técnico del Lega era trabajar sin presión,”estar cerca de los mejores” y no tener un listón que ahogase al equipo.

Mañana, 9 de mayo de 2018, el mismo Asier Garitano que andaba con pies de plomo en Segunda B, dirá adiós a la que ha sido su casa durante cinco años, pero en un contexto bien diferente. Cierra un ciclo espléndido después de haberlo cambio todo. Hablamos del vasco que siempre fue un segundo más listo que el resto, ese entrenador que ha sido la mejor garantía de un Lega capaz de alcanzar cotas que no hubiera imaginado ni en sus mejores sueños. Garitano le dio la vuelta al calcetín para escribir las líneas más brillantes en la historia del Leganés y, lo más importante, fue capaz de cambiar la mentalidad de un club cuyo techo siempre había sido la Segunda División. Ese, seguramente, sea el mayor triunfo de Asier Garitano Aguirrezabal. Hay niños que ya son “solo” de Lega, que se ponen la camiseta para ir al colegio y que no recuerdan las gradas despobladas de Butarque. Esto cuesta mucho y no se compra con dinero.

Todo empezó en aquel mes de junio de 2014, con una chilena en Hospitalet que culminaba el regreso al fútbol profesional. No prometió nada, repito, pero ahí estaban los cohetes que el fútbol le había negado al Lega durante una década. En ese instante, manteado por sus jugadores, Garitano se podía haber ido a su casa y siempre hubiese sido glorificado por la grada de Butarque, sin saber, que estaba sólo ante la punta del iceberg. Todavía cabían más milagros en la chistera de Asier. (Si el míster está leyendo estas líneas no estará de acuerdo en el símil. Las chisteras son para los magos y en el Leganés no existe la magia. Existe el trabajo).

Eso fue lo que llevó a Garitano a seguir en Segunda para asentarse en la categoría. Cualquier cosa que fuese la permanencia sería un éxito para un club inexperto y sin infraestructura de ningún tipo. Asier peleó por ello, harto de entrenar un día en hierba natural, otro en artificial o tener que desplazarse varios kilómetros para no machacar el césped de Butarque. Ahí también consiguió cambiar la mentalidad. Pero antes firmó esa cómoda salvación e incluso, como el propio Asier ha reconocido en varias ocasiones, se quedaron con “mal sabor de boca” por no llegar a la promoción de ascenso. El equipo se había quedado con hambre.

Era verano de 2015 y lo que no sabía la afición del Lega es que Asier estaba tramando el mejor de sus planes. El ascenso a Primera División. A los tres meses se lo transmitió a la plantilla y en febrero de 2016 sorprendió a propios y extraños diciendo públicamente que iban a por el “ascenso”. La humildad y la ambición no son adjetivos incompatibles. El 4 de junio lo confirmó Insua con un cabezazo en Miranda. Otro ascenso para la saca. El ‘título’ más importante en la historia de un Leganés, al que todavía le quedaban más curvas por delante. Doble permanencia y semifinales en la Copa del Rey. Lo que ha hecho este tío es una barbaridad. Una auténtica barbaridad en el fútbol actual.

Una hazaña de las que reconcilia con el deporte más verdadero y que se traduce -con el fin del hechizo-, en un buen problema para el club, que se ha volcado para que esto no ocurriese. El que venga a ocupar el banquillo conocerá el desafío, pero lo más importante es que sepa los orígenes del Lega. Esa será la dificultad a la hora de encontrar un perfil que dé continuidad al estilo, la humildad y el carisma que Asier Garitano ha construido en Leganés durante un lustro. Ahora, se lo ha ganado a pulso y merece elegir su futuro. Respeto y aplauso infinito al mejor entrenador de la historia del Leganés. Un técnico que manda sin gritar y que dirige con el silencio. Gracias, Asier.

2 Respuesta a los comentarios

  1. Avatar
    mayo 09, 2018

    Muy bien David. Solo he hablado en una ocasión con Asier y lo hice en el Poli del Carrascal justo donde tu entrenabas a chavales. Por eso tu que sabes lo que es entrenar y escribir tienen más valor tus palabras sobre Asier. En los escasos 25 minutos que tuve la suerte de dialogar con Garitano, me quede con sensaciones que tú expresas y también me quedo claro que Asier es “algo más que un entrenador”, al menos para el Lega sin duda lo ha sido. A buen entrenador con pocas palabras basta.

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    • Avatar
      mayo 13, 2018

      Hola Josef,

      En primer lugar me gustaría agradecerte tu participación activa en nuestra web. No sólo en este artículo, sino en muchos de ellos aportando datos desconocidos e informaciones que nos hacen crecer. Un buen pepinero con una buena memoria. Y en segundo lugar me gustaría darte las gracias por tus palabras y por lo que bien que explicas la influencia que ha tenido Asier en Leganés. Es algo más que un entrenador. Según hablaba con muchos compañeros estos días, es alguien que nos ha inspirado incluso en nuestro día a día. Un gustazo de técnico y, sobre todo, de persona.

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